Campus Jose Torres Gella

El Campus José Torres Gella celebra su 22 edición formando nuevos jugadores.

Artículo de Ángel Huguet

Diario del Alto Aragon

El calor no frena las ganas ni tampoco los ímpetus por “devorar” el balón en el Campus José Torres Gella que se celebra con el aval de 22 ediciones consecutivas desde que lo inició Julio Salinas que ya cedió el testigo a Raúl Regal mientras sigue en Virginia (Estados Unidos) en tareas de formar jugadores para el Villarreal. En más de dos décadas de Campus se aprecia el relevo y muchos jugadores de entonces ahora son monitores y monitoras que enseñan a jugar al fútbol. 

Este año, hay menos jugadores que hace un año cuando se batieron récords de participación con más de 200 niños y niñas, “este año asisten 170 pero es una cifra de la que podemos estar muy contentos, en edades entre 5 años hasta 15-16 años que pasan a categoría juvenil en la temporada próxima”. El equipo técnico de colaboradores lo forman, Belén Lacoma, Julia Pérez y Lucía Bauza (babys), Alberto Solano, Irene Bauza, Carlos López y Marta López (pre-benjamines), Carlos Castillo, Toño Castillo, Manu Pueyo, Vicente Torres y Jorge Torres (benjamines), Carlos Renau, Aarón Marquina, Javi Torres, Jorge Bielsa y David Palacio (alevines), Borja Arroyos, Sara Arroyos, Daniel Irigaray y Cristian Riquelme (infantil y cadete). El grupo se completa con Blanca Jordán en tareas de intendencia y cocina. 

Las tareas de una jornada cotidiana se realizan desde las 9 hasta las 13 horas, “se desarrollan diferentes actividades entre grupos, los más pequeños se centran en actividades propias de escolares como juegos de educación infantil, dibujo y fútbol. Los jugadores de pre-benjamín y benjamín se distribuyen entre grupos por categoría para actividades relacionadas con el fútbol y tras el almuerzo, juegan la Liga Fantástica que es tradicional en el Campus. Alevines, infantiles y cadetes solo juegan al fútbol en tareas de tecnificación y mejora, además de su propia Liga Fantástica, más exigente que las demás”. 

En líneas generales, “no solo se premian los goles y buenas actitudes sino que se trabaja en fomentar los valores deportivos y humanos porque son prioritarios, además se valora el juego colectivo y en equipo, juego limpio y sobre todo, la deportividad. Creo que son acicates necesarios para que los jugadores y jugadoras entiendan que en el futbol no es suficiente con marcar goles”. 

El relevo es habitual cada año, “ha habido bastantes incorporaciones y en cada grupo hay novedades porque el campus se hace extensivo a jugadores y jugadoras de localidades de la comarca”. Regal destaca que “aquí se juega y se aprende a jugar al fútbol porque está entre los objetivos del campus. En los últimos años, la renovación se hace extensiva al grupo de monitores y monitoras. Los más veteranos ya dieron un paso atrás pero la mayoría llevan cinco años de experiencia”. 

Respecto a la continuidad, “por nuestra parte no habrá problemas si, como parece, disfrutamos de la confianza de familias, con los apoyos de AD Barbastro Base y el Patronato Municipal de Deportes. Mientras ellos quieran aquí seguiremos el año próximo”.